Cómo celebrar fiestas más ecológicas
- No derrochemos comida: Hacé una lista exhaustiva de los alimentos que necesitás y pensás consumir con tu familia o entorno, y llevátela al super. No hagas caso de las “super” ofertas, no te pases con las cantidades que comprás ni te tientes con comidas que jamás comés. Si sobra comida, guardá lo que puedas en el freezer. Si cocinás demás pensando en comer todos los sobrantes en los días siguientes, es posible que mucho termine en la basura.
-Decoremos usando nuestra imaginación y aquellas cosas que ya tenemos: No compres adornos de plástico colorido, porque este material no es biodegradable y tarda millones de años en transformarse en partículas. Comprá cosas de plástico sólo si las pensás usar muchos años y no adornos o juguetes que durarán una sola noche o unos pocos días. Adorná tu casa con velas, plantas con cintas, flores frescas…También podés hacer algún objeto decorativo como centro de mesa, armar estos candelabros con viejos caños de bronce o hacer tu propio árbol de Navidad ecológico.
- Atención con los paquetes: evitá el uso de bolsas plásticas, telgopor y contenedores. Si usás papel o cartón, que sea sólo lo necesario y luego reciclalo. A la hora de envolver los regalos, aprovechá para reciclar papel de revistas y diarios, usá viejas telas o decorá cajas que están en desuso.
- No usemos descartables: ni platos, ni vasos, ni cubiertos, ni tampoco servilletas de papel. Si la vajilla no te alcanza, pediles a los invitados que traigan platos y cubiertos y armen una divertida mesa vintage.
-Tratemos de no usar tarjetas de felicitación, para evitar el consumo excesivo de papel: Saludá por correo electrónico con una foto graciosa o una tarjeta virtual, o por mensaje de texto. Y si adquirís tarjetas de navidad, buscá que tu compra sirva para ayudar a alguna fundación u organización social como los Pintores sin pies y sin manos, al Casa Cuna, el Hospital Garrahan, etc.
- Más amor, menos regalos: dar y recibir regalos es una de las cosas más lindas de esta época, pero eso no quiere decir que debamos caer en el consumismo vacío y desenfrenado. Si comprás regalos, pensá a quién se lo vas a dar, si es útil, si va a durar, de qué está hecho y quién lo hizo. Optá por regalos distintos: más orgánicos, más ecológicos, más justos y más auténticos. Hacer tu propio regalo es una muestra de afecto sorprendente y probablemente más verde.



Comentarios
Sabina
22 diciembre 2009 a las 13:26Me encantò la nota!! Voy a optar por regalos màs justos, màs ecologico y autentico…
Gracias Ecofamilias!