Naturito, un robot responsable
Se trata de un robot que, me contaron, está hecho íntegramente con materiales de descarte de la empresa. A este juguete lo bautizaron “Naturito”. Fue confeccionado por un grupo de mujeres de la cárcel de Ezeiza como parte de la línea de objetos “Marca Cárcel” surgida de la alianza de Natura junto a Satorilab: una experiencia social inédita para el diseño local, que desarrolla productos realizados con materiales de descarte.
El objetivo primordial de este proyecto es capacitar a las reclusas en un oficio y utilizar descartes como materia prima. A la hora de encarar el proyecto, el primer cuestionamiento fue por qué apoyar a esta población marginal. “Básicamente porque antes que marginal, fue marginada. Un diagnóstico de la población penitenciara detalla cómo hay personas más criminalizables que otras sólo por su edad y condición social. Y una vez encarceladas, su exclusión es aún mayor”, me cuenta Luján Cambariere de Satorilab.
Naturito ha recorrido un largo camino desde Ezeiza al exterior. Estuvo presente en la tienda del MALBA y hoy ha llegado al MOMA de Nueva York y al ROOMS de Tokio. Y promete seguir dando vueltas por el mundo.



